Encíclica CARITAS IN VERITATE de Benedicto XVI
Av. Libertador 13.900 (1640) Martínez Buenos Aires -
Argentina Tel. 4508-8501 / 8502 -
pqfatima@fibertel.com.ar
Diócesis de San Isidro


Recordamos que para comunicarse directamemente con la Secretaría se puede enviar un mail a secretaria@fatima.org.ar
REZO DEL ROSARIO
Acto de Contrición
Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante vosotros hermanos
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa,
por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María
siempre virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros hermanos
que intercedáis por mí
ante Dios nuestro Señor.
Amén.

El Padrenuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
Venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.
Amén.

Misterios Gozosos: Lunes y Sábados
La Encarnación del Hijo de Dios
La Visitación de María a su prima Santa Isabel
El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén
La Purificación de Nuestra Señora
El Niño perdido y hallado en el Templo

Misterios Dolorosos: Martes y Viernes
La Oración del Huerto
La Flagelación del Señor
La Coronación de espinas
La Cruz a cuestas
Jesús muere en la Cruz

Misterios Gloriosos: Miércoles y Domingos
La Resurrección del Señor
La Ascensión del Señor
La Venida del Espíritu Santo
La Asunción de Nuestra Señora
La Coronación de María Santísima

Misterios Luminosos: Jueves
El Bautismo de Jesús
Las Bodas de Caná
El Anuncio del Reino de Dios
La Transfiguración.
La Institución de la Eucaristía
El Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia;
el Señor es contigo;
bendita Tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Gloria
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Letanía
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Trinidad Santa, un solo Dios.

Santa María
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las vírgenes.
Madre de Cristo.
Santa Vírgen de las vírgenes.
Madre de Cristo
Madre de la Iglesia.
Madre de la divina gracia.
Madre purísima.
Madre castísima.
Madre virginal.
Madre sin corrupción
Madre inmaculada.
Madre amable.
Madre admirable.
Madre del buen Consejo
Madre del Creador.
Madre del Salvador.
Madre prudentísima.
Virgen digna de veneración
Virgen de alabanza.
Virgen poderosa.
Virgen clemente.
Virgen fiel.
Espejo de Justicia.
Espejo de sabiduría.
Causa de nuestra alegría.
Vaso espiritual.
Vaso digno de honor.
Vaso insigne de devoción.
Rosa mística.
Torre de David.
Torre de marfil.
Casa de oro.
Arca de la alianza.
Puerta del cielo.
Estrella de la mañana.
Salud de los enfermos.
Refugio de los pecadores.
Consuelo de los afligidos.
Auxilio de los cristianos.
Reina de los Ángeles.
Reina de los Patriarcas.
Reina de los Profetas.
Reina de los Apóstoles.
Reina de los Mártires.
Reina de los Confesores.
Reina de las Vírgenes.
Reina de todos los santos.
Reina concebida sin pecado original.
Reina elevada al cielo.
Reina del santísimo Rosario.
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
ten misericordia de nosotros.
(cont.)

Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios.
No desoigas nuestras súplicas
en las necesidades que te presentamos;
antes bien, líbranos siempre de todos los peligros
Virgen gloriosa y bendita.

Ruega por nosotros. Santa Madre de Dios:
Para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo

Oración
Concédenos, Señor, a nosotros, tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo
y por la gloriosa intercesión
de la Bienaventurada siempre Virgen María
vernos libres de las tristezas de esta vida
y gozar de las alegrías eternas.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén.

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.
A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas,
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros
esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro,
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de su vientre.
Oh clementísima,
oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Bendita sea tu pureza
Bendita sea tu pureza,
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A Ti celestial Princesa,
Virgen Sagrada, María,
te ofrezco desde este día,
alma vida y corazón.
Mírame con compasión.
No me dejes, Madre mía.

Acordaos
Acordaos,
oh! piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido
a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia
y reclamando vuestro auxilio,
haya sido abandonado de Vos.
Animado con esta confianza,
a Vos también acudo,
oh, Virgen Madre de las vírgenes!;
y gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer
ante vuestra presencia soberana.
Oh, Madre de Dios!,
no despreciéis mis súplicas;
antes bien, escuchadlas
y acogedlas benignamente.
Amén.



¿Qué es el Santo Rosario?
Juan Pablo II y el Rosario (Reflexiones)