El libro “FATIMA, FRUTO DE LA FE Y EL ESFUERZO DE
LA COMUNIDAD” fue presentado el miércoles 20
de noviembre, en el Teatro de la Cova, Libertador 13.900,
Martínez.
El acto, presidido por el Párroco Presbítero
Guillermo Piñero Jolly, contó con la presencia
del Párroco Esmerito y fundador de Fátima,
Presbítero Dr. Fidel Horacio Moreno, de los arquitectos
que lo concibieron y construyeron, de miembros de la Comisión
“Amigos de Fátima” y de la comunidad
toda.
La obra presentada abunda en testimonios y anécdotas
de cuantos participaron del proyecto y construcción
de una iglesia original, que se anticipó en su concepción,
a los lineamientos del Concilio Vaticano II; pues, al elaborarse
las bases del concurso de proyectos se tomó en consideración
un movimiento que existía en París en 1958,
en la parroquia de San Severin, que se denomina “El
pueblo alrededor del Altar”.
Ese movimiento explica por qué‚ el templo,
que fue hecho antes del Concilio, fue post-conciliar.
Los arquitectos Caveri y Ellis supieron interpretar el espíritu
que el sacerdote quiso imprimir a la obra en la que, cada
detalle tiene un “por qué”.
El nuevo templo debía responder al espíritu
renovador de la liturgia que buscaba el retorno a las fuentes,
“fuertemente cristo céntrico”, con el
altar en el medio, como surgiendo del corazón de
la comunidad.
Su valor arquitectónico - sacro marcó, en
su época, un hito en la Argentina. Al ver la maqueta
del proyecto, el Arq. Alberto Prebisch auguró: “Esta
es una casa de Dios, similar a la casa de los hombres y
ser lugar de peregrinación de muchos cristianos”;
Su afirmación se cumplió, porque durante los
primeros quince años, en especial los sábados
y domingos, fue visitada por mucha gente.
Hallamos además, en el libro, el detalle de los pasos
que llevaron al proyecto definitivo y las etapas del trabajo
de construcción: Logros, inconvenientes, materiales
empleados, forma de ejecución, para terminar con
lo relativo a mobiliario e imaginería.
Nos deslumbra la calidad de las tallas; Ntra. Sra. de Fátima
realizada por el escultor Ferreira en Portugal; el Cristo
obra de imagineros aborígenes del Siglo XVII, San
José‚ Primitivo Colonial, el Cristo yacente,
en quebracho, el Vía Crucis realizado por Josefina
Robirosa, en placas de cemento y el mobiliario litúrgico
ejecutado en chapa de acero estampada con cuño
En el capitulo titulado “Sus Constructores”,
aparecen las figuras de Claudio Caveri y Eduardo Ellis,
y a continuación, una entrevista en que el primero
explica la búsqueda del sentido de la obra por el
creador. Son palabras de Claudio Caveri
“... La arquitectura, es una forma de expresar lo
que uno siente”...
“Creo que la tónica es importante, pero yo
la veo como un instrumento al servicio de la expresión”.
“...En Fátima buscaba un sentido que sé
esta perdiendo: el valor simbólico”.
“...No quiero decir valor para atrás, sino
buscar sentido a lo que hacemos...” “El mundo
se globaliza, unifica, es virtual: la realidad aparece cada
vez m s como una gran confusión de lenguas...”
“Fátima fue el descubrimiento de un sentido...”
“bajar al entrar al templo...” “ tiene
un significado...” “un acto de desprendimiento,
de humildad: la tendencia de toda nuestra sociedad es subir...”
“Pensemos en la luz...” “no es lo mismo
claridad que transparencia...transparencia es eliminar el
misterio” “El querer esclarecerlo todo...encontró
un límite...” “la ciencia desemboca en
la indeterminación”
“... la vida es un laberinto” “Fátima
hace de fondo para que en su parte central se de lo esencial,
el encuentro en el sacrificio misterioso”
Con motivo de los primeros cinco años de la fundación,
encontramos los “Testimonios” del Arq. Ricardo
Correa Luna, que nos habla de “la pureza blanca de
los muros, amarillo de las cornisas y decantando gris cemento...
parecen como las edades del hombre, entremezcladas siempre
con lo eterno”
... y llegamos al Camarín de Ntra. Sra. tal cual
como conversaba con los pastorcillos... invitándonos
a hacer de la oración el medio eficaz para la salvación
del mundo.
Más testimonios, de Helena Holmberg, Clara Pérez
de Ham, Ivonne G. de Oeyen, Susana A. Cuneo de García,
Arturo Berenguer Carisomo.
“Treinta años después... la Consagración
del Templo por el Sr. Obispo Diocesano Monseñor Jorge
Casaretto, el domingo 24 de septiembre de 1987”
En el capitulo SIGLO XXI, hallamos juicios de valor formulados
por personalidades del arte y la arquitectura.
El Arq. Jorge Néstor Bozzano nos habla de la arquitectura
de las “casas blancas”, el nacionalismo, la
identidad, la fuerza de una expresión “nuestra”
en el contexto rioplatense “momento oportuno que madura
un modelo alternativo” el movimiento del casablanquismo
aparece como una tendencia gestada desde el interior del
modernismo...
La iglesia Ntra. Sra. de Fátima es una “una
morada más”; la morada de Dios, ha decidido
asentarse para habitar los corazones de la gente “...el
lugar sagrado constituye siempre un centro. “...en
las formas simples se reduce “el mundo” para
hacerse próximo” “el espacio se despliega
y se recorre, marcando una sutil continuidad...” “se
conjuga aquí un espacio orientado” aquel que
ve surgir las cosas” “colmado de interioridad”
“se trata de liberar el espacio para recuperar el
tiempo” “paredes que no llegan a tocarse”
“resguardo austero, cálido, simbólico”
“volúmenes máclicos...semilla sobre
la que ha crecido el pasado americano.” “el
resultado es un edificio construido desde la voluntad del
encuentro” “Para el hombre inmerso en la crisis
generada por la expresión de un humanismo, creyente
y lógico, como el que proponían Caveri y Ellis,
pueden representar una luz de esperanza”.
A continuación se incluyen otros juicios de valor:
por el Arq. Rafael E.J. Iglesia “Buenos Aires 2001”;
Fátima, una iglesia en Martínez” por
el Arq. Federico F.Ortiz; “Fátima arquitectura
religiosa por excelencia” por el Arq. Alberto G. Bellucci;
“Fátima o el triunfo de la modernidad criolla”
por el Arq. Alberto Petrina; “La organicidad del espacio”
por el Arq. Rodolfo Jorge Berbery; “Testimonio de
una Arquitectura” por el Arq. Miguel Asencio
Con el Decreto que lo declara Monumento Histórico
Provincial, han alcanzado, el templo y los que lo concibieron,
un merecido reconocimiento.
El libro podemos encontrarlo en los
siguientes puntos de ventas:
En Martínez: Librería la Posada del Buen Libro,
El Mono Sabio, y La Boutique del Libro todas
En San Isidro: Santería y Librería Stella
Maris, Ágape y La Boutique del Libro.