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Objetivos
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Lograr
el sostenimiento permanente de la Obra Evangelizadora
de la Iglesia en Argentina, creciendo en el compartir
de nuestros tiempos, talentos y dinero, y renovando la
administración y uso de los mismos
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Apoyar
iniciativas de las comunidades en las áreas de |
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Brindar
capacitación y formación integral a los que lleven adelante
el proceso de cambio en los distintos niveles |
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Facilitar
y alentar mecanismos de solidaridad a nivel parroquial
y diocesanos con un verdadero sentido de Iglesia |
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El alma del
Plan
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Cómo
lograr que el Pueblo de Dios sea más generoso en sus aportes
de tiempo, talentos y dinero? |
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Cómo
asegurar que esos aportes sean administrados de manera
eficiente, transparente y solidaria? |
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Tiempos
Hoy cuando todo
es comprado y vendido, debemos redescubrir la belleza y gratuidad
del intercambio humano, según nos enseña Jesús.
La consulta* mostró
que no siempre el tiempo es lo más fácil de compartir. Por
esto, aunque sabemos de la dureza de la vida cotidiana que
sufren muchos fieles, invitamos a quienes puedan hacerlo,
sin descuidar la salud y la atención de su familia, a que
dediquen algunas horas de su tiempo a alguna de las tareas
de la obra evangelizadora.
* Consulta
realizada por la Conferencia Episcopal Argentina a algunos
sacerdotes y fieles sobre los temas económicos en la Iglesia,
antes de lanzar el Plan Compartir.
Talentos
Son los dones que
Dios nos da, es decir las cualidades que cada uno tiene. Algunos
los tenemos desde que nacemos, a otros los vamos desarrollando
con el tiempo.
Por gracia de Dios,
existe en nuestro país una multitud de fieles, varones y mujeres,
que se consagran de manera especial a la obra evangelizadora:
presbíteros, diáconos permanentes, religiosos y consagrados
de diversas espiritualidades, catequistas maestros, misioneros,
miembros de cáritas y agentes pastorales de todo tipo. A ellos
nuestra admiración y agradecimiento.
Sin embargo, hemos
de admitir que la Iglesia en la Argentina no tiene el número
suficiente de agentes pastorales para realizar su misión y
además no siempre están bien repartidos. En promedio hay aproximadamente
1 sacerdote cada 6000 habitantes, llegando en algunas diócesis
a 1 cada 20000.
Dinero
El ejemplo de la
vida de Jesús y de las primeras comunidades cristianas inspiraron
siempre en la Iglesia formas de compartir las riquezas, para
que la abundancia de unos supliera la pobreza de otros
No es fácil hoy
calcular el esfuerzo económico que el Pueblo de Dios hace
para llevar adelante la Obra Evangelizadora. Pero reconocemos
que el monto de las contribuciones no está en relación con
las necesidades pastorales. En algunos lugares no hay ni para
los gastos más elementales.
Por prejuicios,
falta de información y en especial por una deficiente catequesis
en este punto, a los fieles les cuesta hacer sus aportes en
dinero a la Iglesia.
Los doce puntos del Planteo General de la Reforma Económica
de la Iglesia en la Argentina
Una experiencia posible
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