Encíclica LUMEN FIDEI de Francisco
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¿Ficción o realidad?

¿Vino el Espíritu Santo?, ¿cuándo?,¿dónde?, ¿a quién?.

-Vino aquí y ahora.

-Yo no lo vi , ni lo sentí, ni nada.

-Te lo prometí y te lo di, es más, está con vos y en vos. Cuando prometo algo lo cumplo siempre, no soy de decir una cosa por otra, o prometer algo y después cambiar de opinión.

-Te insisto que no veo ni siento nada distinto. Me parece que prometés cosas que mucho no sirven.

-No te prometí que ibas a sentir algo, te dije que te iba a enviar a aquel que te va a ayudar en tu camino, que te ayudará a distinguir entre el bien y el mal, entre lo que te conviene y te hace daño, entre mi palabra verdadera y las falsas. Que te va a consolar cuando estés triste y te va a ayudar a vivir la alegría con una nueva intensidad y profundidad.

-Todas esas cosas ya las vivo, sin la ayuda de nadie especial, de ningún enviado, para eso están los amigos y mi familia.

-Eso es muy cierto, el Espíritu Santo se vale de todas las personas que te quieren para ayudarte, pero sin Él te sería muy difícil encontrar esas ayudas, Él te las ofrece sin que te des cuenta.

-Claro, que fácil es lo tuyo, me ayuda la gente y vos decís que es una ayuda especial del Espíritu Santo, con ese criterio todo lo que yo haga vos vas a decir lo mismo, que es una ayuda del….

-También es cierto eso. Cada cosa buena que hacés es porque estás siendo dócil a la acción del Espíritu Santo en vos, ….y cada cosa mala es porque no lo querés oír o lo tapás. Es más, ¿por qué crees que podés estar hablando conmigo ahora?.

-Ah si dale, seguro que también lo querés meter al Espíritu Santo en esto. Vamos, estoy hablando con vos porque tengo ganas y vos también.

-Si es cierto que yo también tengo ganas de hablar con vos, aunque no siempre me escuchás. Vos podés hablar conmigo por esa acción especial en la que vos no querés confiar, ya te lo dije en el Evangelio, nadie me puede llamar Abba, es decir Padre, si no lo impulsa el Espíritu Santo, nadie puede encontrarme si no se toma de la mano de Él para que lo guíe hacia mi. Por eso te lo prometí y te lo concedí, para que no estés perdido buscándome, para que puedas entender las palabras del Evangelio, para que la Iglesia pueda ser tu apoyo seguro.

-Me estás haciendo dudar de mi capacidad. ¿Seguro que no son mis propias fuerzas y capacidades las que me permiten tanto hablar con vos como hacer las cosas bien?.

-Segurísimo. Vos tenés muchas capacidades, que te las regalé antes, y de esas muchas las hiciste crecer vos, con la acción del ES, otras las dejaste dormir. Por eso pedile a Él que te ayude, guíe, acompañe, consuele, proteja, fortalezca, que te de sabiduría para actuar, pensar, hablar, ayudar. Pedile que te ayude a crecer en humildad, en generosidad, en servicialidad, en la Fe, en la Esperanza, y sobretodo en la Caridad para poder amar a los demás como yo te amo.

¡Dejémonos transformar por el Espíritu Santo, como lo hicieron los Apóstoles, y nuestra vida será distinta!

¡Qué la Virgen María, Nuestra Señora de Fátima, fiel al Espíritu Santo, nos ayude a confiar más en su acción, y a pedirle la fidelidad para nosotros!.

Un abrazo y mis oracione.

Padre Guillermo.