Encíclica LUMEN FIDEI de Francisco
Av. Libertador 13.900 (1640) Martínez Buenos Aires -
Argentina Tel. 4508-8501 / 8502 -
pqfatima@fibertel.com.ar
Diócesis de San Isidro


Recordamos que para comunicarse directamemente con la Secretaría se puede enviar un mail a secretaria@fatima.org.ar
Signo del amor de Dios Algo olvidado

De muchas maneras Dios se hace presente en nuestra vida mostrándonos su infinito amor, algunas nos pasan desapercibidas y nos perdemos disfrutar ese regalo, otras las atribuimos a nuestros propios esfuerzos y circunstancias y así nos cerramos a Su presencia , y finalmente somos conscientes de algunas otras y eso nos llena de mucha alegría, paz y nos permite estar más atentos a otras manifestaciones de Su cariño.

Entre las muestras del amor de Dios hay unas al alcance de la mano que no podemos tomarlas a la ligera, ya que perdemos la grandeza de esa muestra de amor. Son los Sacramentos. Signos sensibles que nos transmiten la vida de Dios en lo cotidiano.
Hay Sacramentos que nos acompañan en un momento especial de la vida( Bautismo, Confirmación, Orden Sagrado y Matrimonio), otros que nos acompañan en lo cotidiano (Eucaristía y Reconciliación) para alimentarnos y fortalecernos.
Hay un Sacramento, que a veces tenemos olvidado, o mal entendido, y que es la Unción de los Enfermos por el cual recibimos una gracia especial frente a alguna enfermedad grave, o frente a la ancianidad, para soportar los dolores o inconvenientes de la enfermedad, para recibir con paciencia y entrega lo que nos toca vivir, y también aleja las dudas o temores frente a la muerte (que puede estar cerca o muy lejana).
Antes del Concilio se lo llamaba la Extremaunción (la primera unción es en el Bautismo, la segunda en la Confirmación, puede haber una tercera en los que reciben el Orden Sagrado, los sacerdotes, y la última es la de los enfermos), pero este nombre llevaba a la idea que era un sacramento para recibir en el extremo de la vida, casi cuando se estaba muriendo y ya inconsciente.
La Iglesia, al revisar la práctica de los Sacramentos, descubrió que se tiene que hacer una catequesis frecuente, para que no se mire con terror lo que es fruto del amor y misericordia del Padre.
Aunque ya han pasado casi cuarenta años de esto, sin embargo se desconoce o evita este importante Sacramento.
Cada vez que alguien sufre de una enfermedad de gravedad puede recibir este Sacramento, mediando seis meses entre dos unciones, y es conveniente que la persona esté lúcida y consciente de la gracia que va a recibir.
También , la Iglesia, invita a los mayores de setenta y cinco años a recibir anualmente la Unción, para aumentar la Gracia de Dios y reconocer todos los dones recibidos en tantos años de vida.
Por eso, este año queremos iniciar esta práctica para las personas mayores y lo haremos en la Misa de 10 del lunes 13 de octubre, celebración de la última aparición de la Virgen María en Fátima.
Invitamos, entonces, a todas las personas de 75 años y más a participar de la Celebración y recibir con alegría este Sacramento de la misericordia del Señor. Como preparación espiritual es importante estar confesado, al menos un mes antes de dicha fecha.
¡Que la Virgen María, Nuestra Señora de Fátima, nos ayude a vivir con alegría y plenitud las distintas etapas de la vida, ya que todas son un don del Señor!.
Un abrazo y mis oraciones.


Padre Guillermo