Encíclica LUMEN FIDEI de Francisco
Av. Libertador 13.900 (1640) Martínez Buenos Aires -
Argentina Tel. 4508-8501 / 8502 -
pqfatima@fibertel.com.ar
Diócesis de San Isidro


Recordamos que para comunicarse directamemente con la Secretaría se puede enviar un mail a secretaria@fatima.org.ar
Caminemos interiormente

Un nuevo año del boletín para poder comunicarnos por este medio, y recibir también, la información de las actividades y tareas de la Parroquia. Es uno de los medios que tenemos para sentirnos verdaderamente perteneciendo a una Comunidad Parroquial , a su vida y poder participar con los talentos y tiempos propios que el Señor nos ha confiado para el servicio a los demás.
Comenzamos, el 5 de marzo con el Miércoles de Ceniza, el Tiempo de Cuaresma. Cuarenta días para preparar la Gran Fiesta del Cristiano, la Resurrección de Jesús, la Pascua. No es un tiempo más que irá pasando, sino que es una gran preparación interior que la Iglesia nos invita a aprovechar para conocernos más íntimamente, con la ayuda del Espíritu Santo, y lograr, así, una mayor conversión personal y comunitaria.
La Conversión del corazón es un movimiento del Espíritu que nos va animando a penetrar en nuestro interior para conocer que cosas estamos descuidando, cuales estamos haciendo mal, y que aspectos deberíamos trabajar para crecer en fidelidad a Dios. Este año se nos presenta la Cuaresma habiendo empezado nuestras actividades habituales, ya que en general comienza en febrero, y entre vacaciones, exámenes, etc, caemos en la cuenta del tiempo litúrgico que estamos viviendo casi llegando a la Pascua, tenemos, entonces, la ventaja de poder aprovechar toda la Cuaresma llegando al 20 de abril, Domingo de Pascua, con la posibilidad de haber transitado este camino de conversión.
Como toda acción del Espíritu en nosotros no tenemos que pensar que por el mucho esfuerzo se logran grandes éxitos, sino que lo que más importa es la docilidad a la acción de la Gracia, pedirla y estar atento a lo que va surgiendo en el corazón, para tratar de responder. Es dejar actuar al Señor en nosotros, dejándonos querer más por El , y responder a ese amor.
De este camino de paciencia y perseverancia saldrán actitudes interiores, mayor comprensión y misericordia, mayor tolerancia a los errores ajenos y propios, a las diferentes opiniones o ideas, mejor diálogo con los otros, mayor actitud de servicio, ayuda, generosidad, más alegría y esperanza, mayor deseo de intimidad con el Señor en la oración, en la reflexión de la Palabra, en el testimonio en lo cotidiano. También, todo esto, debe llevar a un mayor compromiso en el mundo del trabajo, del estudio, de la familia y los amigos, de la cosa pública, es decir, de nuestro país.
Busquemos juntos vivir la Cuaresma “de verdad”, así la Pascua nos encontrará con una gran alegría cristiana que podremos llevar a todos.
¡Qué la Virgen María, Nuestra Señora de Fátima, anime y acompañe esta etapa personal y de toda la Comunidad Parroquial!
Un gran abrazo y mis oraciones.

Padre Guillermo.