Encíclica LUMEN FIDEI de Francisco
Av. Libertador 13.900 (1640) Martínez Buenos Aires -
Argentina Tel. 4508-8501 / 8502 -
pqfatima@fibertel.com.ar
Diócesis de San Isidro


Recordamos que para comunicarse directamemente con la Secretaría se puede enviar un mail a secretaria@fatima.org.ar
Días de alegría

¡Hemos vuelto a cantar Aleluya después de mas de cuarenta días sin hacerlo!

¡Que bien nos hace volver a escucharlo, la alegría inunda nuestro corazón. La Pascua ha sido y sigue siendo celebrada!

Jesús ha vencido la muerte y el pecado y nos vuelve a recordar que el Padre nos ama tanto que no quiere que nadie se

pierda sino que se salve, que nos salvemos todos, y por eso permite que su Hijo muera en la Cruz para librarnos del pecado

y traer la Vida Eterna, ya visible en Él.

Por mas que el egoísmo, el orgullo, la prepotencia, la injusticia, las enormes desigualdades de oportunidades, el hambre, la enfermedad

sigan existiendo la historia del hombre, de la humanidad, ha cambiado. Se tiene un sentido distinto de la vida, aunque no todos lo vean,

porque no existimos solo para lo que vemos, sino que sabemos que estamos llamados a la eternidad y a la felicidad, y que esta vida

tan real, y que parece única, es solo la preparación para la Eterna. Desde ya que tenemos que vivirla ´poniendo todas nuestras capacidades

y potencias en juego, porque si no sería una muy triste y deficiente preparación.

Celebrar la Pascua es recordar que Dios interviene paternal y amorosamente en nuestra vida y en la historia, es recordar y hacer mas presente

que somos importantes ante sus ojos, que nuestra vida tiene un sentido muy grande, ya que es un regalo de Él. Y al ser esto así, nos tiene

que llevar a valorar mas la vida, las opiniones, los esfuerzos de los demás, porque muchas veces despreciamos o tenemos un juicio muy ligero

y rápido sobre las intenciones y acciones de los otros, a veces con los mas cercanos, con los que mas nos importan o con los que ni siquiera

conocemos pero enjuiciamos y condenamos de pensamiento o de viva voz.

La paciencia de Jesús con toda la gente que se le acercaba, con nosotros, su entrega hasta el final para mostrarnos el camino

nos tiene que hacer pensar, y cambiar de actitud, para ser mas misericordiosos, mas amables, mas atentos a los que están cerca, y a los

que se cruzan en nuestra vida.

Si cada uno de los que celebramos la Pascua hiciéramos un pequeño esfuerzo para hacer mas presente el amor del Señor en nuestra vida

tengamos por seguro que cambiaríamos nuestra familia, nuestro país y hasta el mundo.

¡Que la Virgen María, Nuestra Señora de Fátima, que supo alegrarse con la Resurrección de su hijo, y acompañó a la Iglesia naciente

nos ayude en nuestro caminar!

Un abrazo y mis oraciones y ¡¡Muy Felices Pascuas para todos!!.

                                                                                                                                        

Padre Guillermo