Encíclica LUMEN FIDEI de Francisco
Av. Libertador 13.900 (1640) Martínez Buenos Aires -
Argentina Tel. 4508-8501 / 8502 -
pqfatima@fibertel.com.ar
Diócesis de San Isidro


Recordamos que para comunicarse directamemente con la Secretaría se puede enviar un mail a secretaria@fatima.org.ar
Un esfuerzo mas

Nos acercamos, una vez mas, a un mes importante para la vida de nuestra Comunidad Parroquial, un tiempo que nos puede traer mucha riqueza espiritual, un tiempo que nos puede permitir tener una experiencia especial del amor de Dios, de su cercanía, de su perdón, de su consuelo, un tiempo que nos puede permitir sentirnos hijos amados y escuchados por nuestro Padre.

Desde el trece de septiembre hasta el trece de octubre tendremos al Santísimo Sacramento expuesto para nuestra Adoración, para que podamos contemplarlo en silencio y descubramos su presencia sanadora para nuestra vida, la de nuestra familia, la del país y del mundo.

El Santísimo está siempre en el Sagrario, pero el hecho de estar  Expuesto nos permite verlo y crea un clima de oración e intimidad distinto al de cualquier día. Verlo en la Custodia nos ayuda a buscar una mayor oración, un encuentro más profundo e íntimo con Él, nos facilita el saber que estamos en Su presencia para poder hablarle, nos hace mas fácil el quedarnos en silencio y tratar de expresarle nuestro amor y reconocimiento por todo lo que nos da y nos permite vivir, nos ayuda a pedirle por nosotros , por nuestras necesidades y por los demás con mas confianza y soltura.

Como decíamos en los dos boletines anteriores. Sin practica, sin esfuerzo, sin constancia, sin momentos de aburrimiento o tedio, no se puede lograr casi nada en la vida. Lo mismo nos pasa en los momentos de oración, y quizás en mayor medida porque existe la tentación que nos quiere sacar de ese momento. Necesitamos practicar y esforzarnos para una oración que nos haga sentir contentos, en paz, no basta con cinco minutos frente al Santísimo para lograr un gran clima espiritual. Tenemos que ser concientes de nuestras debilidades y saber que nos va a costar, que no va a ser fácil, pero que si tenemos constancia podremos sacar mucho fruto y gozo espiritual.

Sería importante ir predisponiéndose para este mes. Buscar un horario adecuado y comenzar con una visita al Santísimo de quince o veinte minutos. Tratar de volver en algún otro día de la semana otra vez por el mismo tiempo, aumentar por semana cinco o diez minutos por visita. Sin darnos casi cuenta nos estaremos habituando a este modo de oración. Sin muchas palabras. Tratando de encontrar alguna frase corta que nos ayude a entrar en el corazón del Señor, por ejemplo, “Señor ten piedad”, o “Gracias Señor”, o “Ayudame que soy un pecador”, o “Jesús en vos confío”, o cualquier otra que repitiéndola pausadamente nos permita dejar lo cotidiano, las urgencias, lo que tenga que hacer después, para concentrarme en que estoy frente a Jesús que me mira y a quien yo puedo mirar, aunque no lo vea, que se que me escucha, me entiende y me acompaña.

Se puede leer algún fragmento del Evangelio, corto, que nos permita situarnos frente al Señor, escuchando su palabra como un discípulo mas, frente a Él, a sus pies.

Sería muy bueno que todos podamos hacer este ejercicio espiritual. Es un pequeño esfuerzo que puede dar frutos interiores muy grandes.

¡Qué la Virgen María, Nuestra Señora de Fátima, nos anime a estar junto a su Hijo para escucharlo mejor y poder seguirlo en la vida!.

Un abrazo y mis oraciones.

Padre Guillermo.