Con firmeza
Dentro de unos
días(el 15) un grupo de jóvenes de la
Parroquia, entre 16 y 22 años, recibirán
el Sacramento de la Confirmación luego de haberse
preparado durante todo el año, reflexionando
sobre el compromiso que van a asumir, sobre la Fe,
sobre la vida del cristiano en el mundo, etc. Con
mucho entusiasmo quieren ratificar el Bautismo que
sus padres le regalaron y que ahora libremente quieren
vivir en el mundo, sabiendo las dificultades con las
que se van a encontrar y las propias limitaciones.
Para nuestra Comunidad
tiene que ser un motivo de alegría el ver que
32 jóvenes quieren vivir su vida de cristianos
de verdad, y tenemos que rezar por ellos para que
lo puedan llevar adelante con firmeza.
Todos estamos
llamados a vivir el camino de santidad, que el Señor
nos invita a transitar en esta vida, para alcanzar
la eternidad . Santidad que vamos construyendo cada
día en medio de nuestras debilidades, pecados,
fortalezas y virtudes, contando con la Gracia de Dios
que nos eleva y nos permite vivir como hijos fieles,
sin la cual esto sería imposible. Dios no anula
nunca nuestra libertad, y de allí la necesidad
que tenemos de pedir la fidelidad y fortaleza para
seguir su camino sin desviarnos o levantarnos cuando
caemos.
Sin duda, los
Sacramentos y la oración son pilares fundamentales
para nuestra conversión y perseverancia, así
como el crecimiento en la generosidad y solidaridad
nos va mostrando, hasta donde podemos ver, si estamos
en un verdadero camino de conversión interior
o nos hemos estancado en una comodidad que a la larga
nos hará perder el transitar hacia la santidad.
Frente a los problemas
que vivimos como sociedad y país nuestro compromiso
por cambiar no debe tener dilaciones, ya que como
cristianos estamos urgidos por el Evangelio a hacer
presente al Señor en toda realidad y situación
humana.
¡Qué
el entusiasmo que ponen estos jóvenes en Confirmar
su fe anime a toda la Comunidad Parroquial para reavivar
nuestra fe, esperanza y caridad para ser luz del mundo!.
¡Qué
la Virgen María, Nuestra Señora de Fátima,
nos ayude a ser fieles a su Hijo en este gran desafío!
Un abrazo y mis oraciones.
Padre Guillermo