¿Ficción
o realidad?
¿Vino
el Espíritu Santo?, ¿cuándo?,¿dónde?,
¿a quién?.
-Vino aquí y ahora.
-Yo no lo vi , ni lo sentí, ni nada.
-Te lo prometí y te lo di, es más, está
con vos y en vos. Cuando prometo algo lo cumplo siempre,
no soy de decir una cosa por otra, o prometer algo
y después cambiar de opinión.
-Te insisto que no veo ni siento nada distinto. Me
parece que prometés cosas que mucho no sirven.
-No te prometí que ibas a sentir algo, te dije
que te iba a enviar a aquel que te va a ayudar en
tu camino, que te ayudará a distinguir entre
el bien y el mal, entre lo que te conviene y te hace
daño, entre mi palabra verdadera y las falsas.
Que te va a consolar cuando estés triste y
te va a ayudar a vivir la alegría con una nueva
intensidad y profundidad.
-Todas esas cosas ya las vivo, sin la ayuda de nadie
especial, de ningún enviado, para eso están
los amigos y mi familia.
-Eso es muy cierto, el Espíritu Santo se vale
de todas las personas que te quieren para ayudarte,
pero sin Él te sería muy difícil
encontrar esas ayudas, Él te las ofrece sin
que te des cuenta.
-Claro, que fácil es lo tuyo, me ayuda la gente
y vos decís que es una ayuda especial del Espíritu
Santo, con ese criterio todo lo que yo haga vos vas
a decir lo mismo, que es una ayuda del….
-También es cierto eso. Cada cosa buena que
hacés es porque estás siendo dócil
a la acción del Espíritu Santo en vos,
….y cada cosa mala es porque no lo querés
oír o lo tapás. Es más, ¿por
qué crees que podés estar hablando conmigo
ahora?.
-Ah si dale, seguro que también lo querés
meter al Espíritu Santo en esto. Vamos, estoy
hablando con vos porque tengo ganas y vos también.
-Si es cierto que yo también tengo ganas de
hablar con vos, aunque no siempre me escuchás.
Vos podés hablar conmigo por esa acción
especial en la que vos no querés confiar, ya
te lo dije en el Evangelio, nadie me puede llamar
Abba, es decir Padre, si no lo impulsa el Espíritu
Santo, nadie puede encontrarme si no se toma de la
mano de Él para que lo guíe hacia mi.
Por eso te lo prometí y te lo concedí,
para que no estés perdido buscándome,
para que puedas entender las palabras del Evangelio,
para que la Iglesia pueda ser tu apoyo seguro.
-Me estás haciendo dudar de mi capacidad. ¿Seguro
que no son mis propias fuerzas y capacidades las que
me permiten tanto hablar con vos como hacer las cosas
bien?.
-Segurísimo. Vos tenés muchas capacidades,
que te las regalé antes, y de esas muchas las
hiciste crecer vos, con la acción del ES, otras
las dejaste dormir. Por eso pedile a Él que
te ayude, guíe, acompañe, consuele,
proteja, fortalezca, que te de sabiduría para
actuar, pensar, hablar, ayudar. Pedile que te ayude
a crecer en humildad, en generosidad, en servicialidad,
en la Fe, en la Esperanza, y sobretodo en la Caridad
para poder amar a los demás como yo te amo.
¡Dejémonos transformar por el Espíritu
Santo, como lo hicieron los Apóstoles, y nuestra
vida será distinta!
¡Qué la Virgen María, Nuestra
Señora de Fátima, fiel al Espíritu
Santo, nos ayude a confiar más en su acción,
y a pedirle la fidelidad para nosotros!.
Un abrazo y mis oraciones
Padre Guillermo.