Hace unos días
(el 20 de mayo) un grupo de 35 jóvenes recibió
el Sacramento de la Confirmación, como continuidad
de su vida espiritual, ratificando el Bautismo, que
sus padres les regalaron, y comprometiéndose
a seguir el camino de Jesús.
Esto es una de una gran riqueza, no solo para ellos,
sino, para toda la Comunidad. El testimonio de jóvenes
de 16 a 18 años que se quieren comprometer
a ser cristianos en el mundo es muy importante, ante
la falta de compromiso que nos rodea. Y al resto de
nosotros, nos empuja a mostrarles que es posible vivir
esta idea, que no están solos, que hay muchos
millones de personas en nuestro país y en el
mundo que tratamos de hacerlo y que con la ayuda de
todos, y desde ya con la acción del Espíritu
Santo, obrando en nuestros corazones, podremos vivirlo
un poco más cada día.
En nuestra marcha cotidiana aparecen algunos hechos
o eventos, que aunque se repitan cada tanto, nos movilizan
más, nos hacen pensar o reflexionar de otra
manera. Dentro de unos meses vamos a participar de
la Asamblea Parroquial, que se realiza cada cinco
o seis años luego de la Asamblea Diocesana
(que se realizó en 2004).Como preparación
se hacen trabajos de reflexión, de evaluación
y de proyección. Hay un equipo encargado de
llevar adelante estos temas, para concluir el 15 de
octubre con la Asamblea, a la que estamos TODOS INVITADOS
Y COMPROMETIDOS a participar, y así como Comunidad
plantearnos desafíos, planes, proyectos, metas,
etc.
La Asamblea, por si, misma no cambia nada de la Parroquia,
el aporte de cada uno, la riqueza interior compartida,
las ideas de todos, si pueden dar un nuevo impulso
a toda la tarea que se realiza diariamente y a otras
nuevas.
Es lógico que se pregunten qué se puede
aportar. Podemos, a partir de las necesidades de algunos
y sus ideas, crear grupos de reflexión por
edades, temas, intereses comunes, etc., o crear nuevos
grupos solidarios que se ocupen de temas específicos
que no estamos atendiendo aún, o crear nuevos
grupos de oración, o mejorar alguna actividad
que ya se esté haciendo, etc. Las posibilidades
son muchas, y por eso desde ahora los invitamos a
compartir ideas. En las próximas semanas iremos
haciendo, tanto en los grupos existentes, como en
las Misas, algunos trabajos, breves, que nos irán
ayudando a preparar la Asamblea. Que la Virgen María,
Nuestra Señora de Fátima, nos acompañe
para poder ser fieles a la acción del Espíritu
como Ella lo fue. Un abrazo y mis oraciones.
Padre Guillermo.